Sobre la represa, les mentides i com oblidar.
Per no oblidar que hem d'oblidar.
03 de setembre, 2012
29 d’agost, 2012
L'hivern s'acosta
Imagina el futur improvable... s'acosta l'hivern i amb ell els freds despres de les persistents pluges. Esperes retrobar l'esclafor de la tendresa i dels dies lleugers i curts, la pell càlida que estova el matalàs i escalfa els llençols, les mans glaçades envoltant una taça de chocolata, un parell de peces de llana que t'envolten el coll, un mig somriure expectant davant dels regals de reis... encara és estiu i ja somiques per què l'hivern s'acosta i aquesta és l'única seguretat.
13 d’agost, 2012
Destí, veritat i certesa.
Ens creiem vencedors i després ens veiem perduts enfront el nostre destí...
La veritat ens torna els dies pòstums i les promeses es difonen en el no res.
Només et queda la clemencia que saps que mai vindrà. Fem tard per tornar enrera.
22 d’agost, 2010
El que és escriptor, escriu.
Escrivim
per recordar
el que hem perdut
Cada paraula
és pòstuma
Anise Koltz, La terre se tait (1999) La terra calla Trad. Anna Montero (Jardins de Samarcanda, 37, Eumo ed. Cafè Central, 2005)
Extret de http://mainohodiries.blogspot.com/
per recordar
el que hem perdut
Cada paraula
és pòstuma
Anise Koltz, La terre se tait (1999) La terra calla Trad. Anna Montero (Jardins de Samarcanda, 37, Eumo ed. Cafè Central, 2005)
Extret de http://mainohodiries.blogspot.com/
03 de maig, 2009
NEIX EL MÓN DINTRE L'ULL - MISHIMA
Potser ens hauríem de preocupar. Suposem que totes les coses que havíem d’haver resolt no les hem resolt encara, poc a poc se’ns ha anat acumulant la feina i tot està per fer. I les promeses, sobretot les que mai ens vam dir, de tant secretes, de tan callades, encara s’han de complir, si és que s’han de complir algun dia. Que mai hem plantat cara als nostres somnis, ni tampoc als problemes: què volem ser? Què volem dir? Qui volem ser? Si ho tenim clar, com ho hauríem de fer? Amb qui podríem comptar? Comptes amb mi? Compto amb tu? Sí, potser ens hauríem de preocupar. De fet, jo em preocupo i de vegades tinc por, però de sobte com qui no vol la cosa d’un dia per un altre me n’oblido. I a la llarga que vols que et digui, al final de tot no sé com ni gràcies a què, ni per quin estrany mecanisme tota aquesta angoixa, tota aquesta por que sento em tranquil·litza, no sé com però em tranquil·litza, estic tranquil, tranquil...
29 d’octubre, 2008
uns consells.
Señores y señoras usen protector solar.
Si pudiera ofrecerles sólo un consejo para el futuro, sería éste: Usen protector solar.
Los científicos han comprobado sus beneficios a largo plazo mientras que los consejos que les voy a dar, no tienen ninguna base fiable y se basan únicamente en mi propia experiencia.
He aquí mis consejos:
Disfruta de la fuerza y belleza de tu juventud.
No me hagas caso. Nunca entenderás la fuerza y belleza de tu juventud hasta que no se haya marchitado.
Pero créeme, dentro de veinte años, cuando en fotos te veas a ti mismo comprenderás, de una forma que no puedes comprender ahora, cuántas posibilidades tenías ante ti y lo guapo que eras en realidad.
No estás tan gordo como imaginas.
No te preocupes por el futuro. O preocupate sabiendo que preocuparse es tan efectivo como tratar de resolver una ecuación de álgebra masticando chicle.
Lo que sí es cierto es que los problemas que realmente tienen importancia en la vida son aquellos que nunca pasaron por tu mente, de ésos que te sorprenden a las 4 de la tarde de un martes cualquiera.
Todos los días haz algo a lo que temas. Canta.
No juegues con los sentimientos de los demás. No toleres que la gente juegue con los tuyos.
Relájate. No pierdas el tiempo sintiendo celos. A veces se gana y a veces se pierde.
La competencia es larga y, al final, sólo compites contra ti mismo.
Recuerda los elogios que recibas. Olvida los insultos (pero si consigues hacerlo, dime cómo hacerlo).
Guarda tus cartas de amor. Tira las cartas del banco. Estírate. No te sientas culpable si no sabes muy bien qué quieres de la vida.
Las personas más interesantes que he conocido no sabían qué hacer con su vida cuando tenían 22 años. Es más, algunas de las personas que conozco tampoco lo sabían a los 40.
Toma mucho calcio. Cuida tus rodillas sentirás la falta que te hacen cuando te fallen.
Quizá te cases, quizá no. Quizá tengas hijos, quizá no. Quizá te divorcies a los 40, quizá no.
Quizá bailes el vals en tu 75 aniversario de bodas. Hagas lo que hagas no te enorgullezcas ni te critiques demasiado. Optarás por una cosa u otra, como todos los demás.
Disfruta de tu cuerpo. Aprovéchalo de todas las formas que puedas.
No tengas miedo ni te preocupes por lo que piensen los demás porque es el mejor instrumento que jamás tendrás.
Baila, aunque tengas que hacerlo en el salón de tu casa.
Lee las instrucciones aunque no las sigas. No leas revistas de belleza pues para lo único que sirven es para hacerte sentir feo.
Aprende a entender a tus padres. Será tarde cuando ellos ya no estén.
Llévate bien con tus hermanos. Son el mejor vínculo con tu pasado y, probablemente, serán los que te acompañen en el futuro.
Entiende que los amigos vienen y se van pero hay un puñado de ellos que debes conservar con mucho cariño.
Esfuérzate por no desvincularte de algunos lugares y costumbres porque, cuando pase el tiempo, más los necesitarás.
Vive en una ciudad alguna vez pero múdate antes de que te endurezcas.
Vive en un pueblo alguna vez pero múdate antes de que te ablandes.
Viaja. Acepta algunas verdades ineludibles: los precios siempre subirán, los políticos siempre mentirán y tú también envejecerás.
Y, cuando seas viejo, añorarás los tiempos en que eras joven: los precios eran razonables, los políticos eran honestos y los niños respetaban a los mayores.
Respeta a los mayores. No esperes que nadie te mantenga pues tal vez recibas una herencia o, tal vez te cases con alguien rico pero, nunca sabrás cuánto durará.
No te hagas demasiadas cosas en el pelo porque cuando tengas 40 años parecerá el de alguien de 85.
Sé cauto con los consejos que recibes y ten paciencia con quienes te los dan. Los consejos son una forma de nostalgia.
Dar consejos es una forma de sacar el pasado del cubo de la basura, limpiarlo, ocultar las partes feas y reciclarlo dándole más valor del que tiene.
Pero hazme caso en lo del protector solar.
Mary Theresa Schmich.
Si pudiera ofrecerles sólo un consejo para el futuro, sería éste: Usen protector solar.
Los científicos han comprobado sus beneficios a largo plazo mientras que los consejos que les voy a dar, no tienen ninguna base fiable y se basan únicamente en mi propia experiencia.
He aquí mis consejos:
Disfruta de la fuerza y belleza de tu juventud.
No me hagas caso. Nunca entenderás la fuerza y belleza de tu juventud hasta que no se haya marchitado.
Pero créeme, dentro de veinte años, cuando en fotos te veas a ti mismo comprenderás, de una forma que no puedes comprender ahora, cuántas posibilidades tenías ante ti y lo guapo que eras en realidad.
No estás tan gordo como imaginas.
No te preocupes por el futuro. O preocupate sabiendo que preocuparse es tan efectivo como tratar de resolver una ecuación de álgebra masticando chicle.
Lo que sí es cierto es que los problemas que realmente tienen importancia en la vida son aquellos que nunca pasaron por tu mente, de ésos que te sorprenden a las 4 de la tarde de un martes cualquiera.
Todos los días haz algo a lo que temas. Canta.
No juegues con los sentimientos de los demás. No toleres que la gente juegue con los tuyos.
Relájate. No pierdas el tiempo sintiendo celos. A veces se gana y a veces se pierde.
La competencia es larga y, al final, sólo compites contra ti mismo.
Recuerda los elogios que recibas. Olvida los insultos (pero si consigues hacerlo, dime cómo hacerlo).
Guarda tus cartas de amor. Tira las cartas del banco. Estírate. No te sientas culpable si no sabes muy bien qué quieres de la vida.
Las personas más interesantes que he conocido no sabían qué hacer con su vida cuando tenían 22 años. Es más, algunas de las personas que conozco tampoco lo sabían a los 40.
Toma mucho calcio. Cuida tus rodillas sentirás la falta que te hacen cuando te fallen.
Quizá te cases, quizá no. Quizá tengas hijos, quizá no. Quizá te divorcies a los 40, quizá no.
Quizá bailes el vals en tu 75 aniversario de bodas. Hagas lo que hagas no te enorgullezcas ni te critiques demasiado. Optarás por una cosa u otra, como todos los demás.
Disfruta de tu cuerpo. Aprovéchalo de todas las formas que puedas.
No tengas miedo ni te preocupes por lo que piensen los demás porque es el mejor instrumento que jamás tendrás.
Baila, aunque tengas que hacerlo en el salón de tu casa.
Lee las instrucciones aunque no las sigas. No leas revistas de belleza pues para lo único que sirven es para hacerte sentir feo.
Aprende a entender a tus padres. Será tarde cuando ellos ya no estén.
Llévate bien con tus hermanos. Son el mejor vínculo con tu pasado y, probablemente, serán los que te acompañen en el futuro.
Entiende que los amigos vienen y se van pero hay un puñado de ellos que debes conservar con mucho cariño.
Esfuérzate por no desvincularte de algunos lugares y costumbres porque, cuando pase el tiempo, más los necesitarás.
Vive en una ciudad alguna vez pero múdate antes de que te endurezcas.
Vive en un pueblo alguna vez pero múdate antes de que te ablandes.
Viaja. Acepta algunas verdades ineludibles: los precios siempre subirán, los políticos siempre mentirán y tú también envejecerás.
Y, cuando seas viejo, añorarás los tiempos en que eras joven: los precios eran razonables, los políticos eran honestos y los niños respetaban a los mayores.
Respeta a los mayores. No esperes que nadie te mantenga pues tal vez recibas una herencia o, tal vez te cases con alguien rico pero, nunca sabrás cuánto durará.
No te hagas demasiadas cosas en el pelo porque cuando tengas 40 años parecerá el de alguien de 85.
Sé cauto con los consejos que recibes y ten paciencia con quienes te los dan. Los consejos son una forma de nostalgia.
Dar consejos es una forma de sacar el pasado del cubo de la basura, limpiarlo, ocultar las partes feas y reciclarlo dándole más valor del que tiene.
Pero hazme caso en lo del protector solar.
Mary Theresa Schmich.
22 d’abril, 2008
La fugida.
Al cap i a la fi les fugides endavant no deixen de ser una fugida. Podem sortir per la tangent, per la porta del darrera, podem marxar donant l'esquena o fins i tot fer com els estruços... però no deixa de ser això, un intent manllevat al temps per intentar oblidar allò que ens barra el pas.
Podem anar cap a la platja com el jove Truffaut, exhalant fins el darrer alè per a assaborir la llibertat pretesa, podem cercar fins a les profunditats del desert els secrets del nostre passat i les respostes per al futur, podem mirar de trobar en el silenci de les esperes la historia dels lligams que mai hem pretès, podem redactar la biografia de cada bateg del cor per descobrir com el temps s'ens acaba o que el millor és a punt d'arribar.
Podem anar cap a la platja com el jove Truffaut, exhalant fins el darrer alè per a assaborir la llibertat pretesa, podem cercar fins a les profunditats del desert els secrets del nostre passat i les respostes per al futur, podem mirar de trobar en el silenci de les esperes la historia dels lligams que mai hem pretès, podem redactar la biografia de cada bateg del cor per descobrir com el temps s'ens acaba o que el millor és a punt d'arribar.
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