06 de desembre, 2006

Mi estupidez

Me dijiste, te quiero, mi amor, sin acordarte de cuantas veces ya lo habias dicho antes, con la mirada baja, con el corazón encendido por un fuego azul de estrellas, esperando respuesta sin darte cuenta que a fuerza de repetir, las cosas no cambian, solo se vician más para luego no significar nada.
Decías que querias que cada dia fuera especial i cada momento mágico. No puede ser nada cierto si es mágico, no puede ser nada especial si siempre es especial. Yo me conformaria con ser un poco mejor que ayer y soportar mejor cada dia que pasa a mí y a mi mentidas, con la simple esperanza de que algun dia todo sea cierto.